SOLEMNIDAD DE LA ENCARNACIÓN DEL SEÑOR: Jornada por la Vida.

                                             ABRAZANDO LA VIDA, CONSTRUIMOS ESPERANZA.

Como cada año, con motivo de la solemnidad de la Encarnación del Señor, la Iglesia que camina en España celebra en la fecha del 25 de marzo la Jornada por la Vida. Este año el lema es: “Abrazando la vida, construimos esperanza”. Este lema se encuadra en el contexto del jubileo ordinario del año 2025, convocado por el papa Francisco, con el lema “Peregrinos de esperanza”.

En la bula Spes non confundit, en la que el santo padre convocaba este año jubilar, nos propone descubrir los signos de esperanza y, así, “tener una visión de la vida llena de entusiasmo para compartir con los demás” (n.9, Spes non confundit, papa Francisco).

De este modo, podremos ofrecer esperanza y claridad a la luz del Evangelio a los signos de nuestra época, entre los que caben destacar: la injusticia, la desigualdad, las muertes físicas o las muertes psicológicas provocadas y los distintos tipos de violencia.

Por eso, manifestamos:

1.- Acabar con la vida de quienes no pueden hablar es una gran injusticia. Defender la vida gestante y en cualquier etapa de su existencia implica luchar por la vida ante esa gran injusticia. Toda vida humana tiene su sentido. Toda vida humana es valiosa, única e irrepetible y tiene una dignidad que no se pierde con la edad, la enfermedad o cualquier otra circunstancia adversa.

2.- Las leyes en contra de la vida promueven la desigualdad, pues niegan el derecho a la vida a determinado tipo de seres humanos. A estos seres humanos se les segrega, se les selecciona, y se acaba con sus vidas antes de nacer o a cualquier otra edad, porque consideran que dichas vidas son inútiles o no tienen valor y son una carga para la sociedad.

3.- La historia nos enseña que cada vez que la humanidad, o determinadas sociedades, se han cuestionado la dignidad o el valor de ciertas vidas humanas, por distintos motivos como, por ejemplo, la raza, el color de la piel o las creencias, se han equivocado gravemente y han cometido grandes genocidios. Del mismo modo, hoy, es un lamentable error cuestionar la dignidad de la vida humana en función del tiempo de gestación o en función de la edad.

4.- El aborto, la eutanasia, la guerra, el terrorismo, los abusos, el maltrato, la trata, la explotación, la falta de cuidado de la salud mental que, en ocasiones, conduce al suicidio, la poca atención a las condiciones laborales que ocasionan accidentes y enfermedades en el trabajo, y otras muchas circunstancias, atentan contra la dignidad de la vida de todo ser humano. Por eso, denunciamos todos estos tipos de violencia que atentan contra la vida y pedimos a los gobernantes que luchen, legislen y promuevan condiciones que erradiquen esas clases de violencia.

5.- La defensa dela vida no es exclusiva de los que creemos en Dios: es para todos. El tema de la vida, y de su defensa y promoción, no es prerrogativa única de los cristianos. Pertenece a toda conciencia humana que aspira a la verdad y está atenta y preocupada por la humanidad. La vida es un valor que cada ser humano puede comprender también a la luz de la razón y que, por tanto, afecta necesariamente a todos.

Ante esta realidad y estas manifestaciones, en el mensaje de los Obispos en la Jornada por la Vida, del 25-3-2025, se nos indica dónde podemos encontrar esperanza:

Verdaderamente el corazón humano está hecho para una plenitud que nunca podrá encontrar si se limita a buscarla en las cosas caducas. «El ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios (cf. Gen 1,26), no puede conformarse con sobrevivir o subsistir mediocremente, amoldándose al momento presente y dejándose satisfacer solamente por realidades materiales (n.9, Spes non confundit. Papa Francisco). Sólo en Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado por nuestra salvación, encontramos la verdadera respuesta a todos los anhelos más hondos. A la luz de la revelación descubrimos con asombro y agradecimiento que cada persona ha sido creada por amor y para amar”. (Mensaje de los Obispos en la Jornada por la Vida del día 25-3-2025).

Así pues, toda vida humana tiene sentido y un valor incalculable, independientemente del período de desarrollo en el que se encuentre, e independientemente de las capacidades que tenga.

Por eso, “abrazando la vida, construimos esperanza” que es el lema de esta Jornada por la Vida. Abrazar cada vida significa cuidarla y darle su valor y dignidad, recibiendo la fuerza para ello de Jesucristo, quien es Camino, Verdad y Vida. De este modo, construimos esperanza en medio de esta sociedad de ruidos, de prisas y de cultura de la muerte, pues nuestra esperanza está en haber encontrado el sentido de la propia existencia: Jesucristo. Abrazar la Vida es abrazar a Jesucristo, es encontrarse con Él, y ofrecerlo a los demás como manantial de esperanza que da la Vida verdadera.

Que santa María de la Encarnación, Madre de la Vida, ilumine nuestro caminar en esta Jornada por la Vida y en este año jubilar y nos sostenga en la esperanza.

Delegación de Familia y Vida.

Diócesis de Sigüenza-Guadalajara.

Familia y Vida Guadalajara
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